martes, 2 de junio de 2009

La cobertura sanitaria de la Seguridad Social no es universal

Esta semana la he pasado de ventanillas, entre el INEM y la Seguridad Social. Se me acaba la prestación de desempleo. Y he descubierto que también se me acaba la cobertura sanitaria de la Seguridad Social. Voy a intentar resumir todo lo que he descubierto, por si sirve de ayuda a los que vayan a tener que pasar por esta situación en el futuro. Deseo de veras que seais poquitos.
Solo llevo 10 meses parado, pero debido a que mi vida laboral se vió interrumpida hace 4 años por otro periodo al sol, no puedo cobrar los 2 años de prestación máximos. Tuve que elegir entre los 2 tramos de cobertura que tenía, el antiguo con la cantidad más pequeña y de 12 meses, o el nuevo de 10 meses y más cantidad. Al final, en pasta la cosa era parecida. Y aquí cometí mi primer error. Elegí el tramo más cercano en el tiempo. Resulta que a efectos del paro, solo cuentan los pagos a la seguridad social de los últimos 6 años. Da igual cuantos años hayas cotizado. Al elegir la cobertura más joven, perdí la oportunidad de usar la antigua. Si ahora encontrara trabajo, al volver a pasar por el INEM sólo me quedaría la ayuda generada por las nuevas cotizaciones. El otro tramo ya es historia.
Consejo: Si puedes elegir entre distintos tramos de paro, elige siempre la más antigua. Guardate la más moderna para futuras incorporaciones al mayor club de España.
En el INEM me intenté informar de las posibilidades que tenía de cobrar algún subsidio, o de ver el sistema para cobrar el resto de las prestaciones que me quedaban. No ha lugar. Como soy menor de 45 años, mi mujer trabaja, y tengo "recursos", no tengo nada que hacer. Este extracto de la conversación que tuve resume la situación bastante bien:
"-según su declaración de la renta del 2007 que está en nuestro poder, usted tiene ingresos familiares suficientes.
-También tiene en su ordenador que a mí me despidieron en el 2008, por lo tanto esos ingresos ya no existen"
-Tenemos que basarnos en la información que está en nuestro poder, y esta es la última declaración de la renta disponible."
En esta reunión tambien se me avisó que al terminar mis prestaciones de desempleo, se me acababa la cobertura sanitaria. Si no hay pagos del INEM, no hay Seguridad Social. De todas maneras me tranquilizaron, diciéndome que tenía una prorroga de 3 meses, así que no debía preocuparme.
Aquí tengo que entonar otro mea culpa. He debido vivir en "los Mundos de Yupi", porque yo estaba convencido que la Seguridad Social daba cobertura universal. Desde mi desconocimiento, pensé que el funcionario del INEM estaba equivocado, y me fuí a las oficinas del INSS.
Allí me lo aclararon todo. Es absolutamente cierto que se pierde la cobertura sanitaria desde el momento que no hay pagos. Desde el momento que se deja de cotizar, si utilizas la SS se tiene que emitir una factura. Lo que pasa es que en la mayoría de los casos se están obviando esas facturas. Y también me reconocieron que son muy pocos las situaciones en que se emiten facturas, salvo que el atendido sea de otra comunidad autónoma. Aquí se emite la factura y se manda al Instituto de su autonomía, para que esta corra con los gastos.
Otra cosa que me comentaron es la siguiente. Si no estás al corriente de pago, la SS puede negarse a tratarte si acudes a ella por una consulta normal. Pero no pueden negarse a hacerlo si acudes por urgencias. Así que ya comprendí otra razón por la que mucha gente en régimen “irregular” va a urgencias. No es solo un tema de colas.
Pero no todo fueron malas noticias. Me dieron la solución a todos mis problemas: “Hágase usted autónomo, empiece a cotizar a la SS y así recupera usted la cobertura sanitaria”.
De todas las reuniones que tuve con la SS, he seleccionado dos frases que se me han quedado grabadas:
“-Mire usted, esto es como cualquier otro seguro. En cuanto se deja de pagar, se acaba el seguro.
-No se de que se queja. Su mujer es funcionaria, así que tiene Mufase para toda la vida"
Siento disentir con la amable funcionaria, pero si me quejo. Es cierto que tengo la suerte de tener una mujer funcionaria, pero mi hijo está en pleno tratamiento contra el asma, y ahora me encuentro que tengo que cambiar todos los papeles, hacerle pasar por todo el calvario de las pruebas de alergias (nuevo médico) y empezar a trabajar con los célebres talonarios de recetas Musafe. Me quejo porque la SS no es como cualquier otro seguro. No lo puedo elegir voluntariamente, estoy obligado a suscribirlo desde el momento que me ficha una empresa. Me quejo porque la solución que me dan es que me salga de las estadísticas del paro y me pague yo el seguro. Y me quejo porque los "otros" seguros se activan cuando los necesito, y ahora que necesito este, no puedo usarlo.
Y además, me ha entrado un nuevo miedo en el cuerpo. La sanidad ha sido transferida a las comunidades autónomas. Estas no andan muy boyantes de fondos. Y han demostrado constantemente que sus ansias de facturar son ilimitadas. Tal y como está montado el sistema, no tardará mucho en que alguna de las autonomías empiecen a emitir facturas a diestro y siniestro. De hecho, ahora empiezo a entender un poco el contencioso Comunidad de Madrid-Ministerio de Sanidad. Cuando todas esas facturas empiecen a circular, ¿Quién las va a pagar?. ¿El estado?. Me temo que todo esto saltará a los que están clasificados como “familias con recursos” en la Administración y a las empresas. Es decir, a los que ya están pagando. Después de todo, ¿que más da un poco más de presión fiscal?.
Este es mi pequeño resumen de mis relaciones con la Administración de esta semana. Si todo este rollo sirve para poner sobre aviso a alguien para futuras actuaciones, me daré por satisfecho. Y si sirve para descubrir que yo era el único que estaba en el limbo, también me vendrá bien como toque de atención y para estar mas atento en el futuro.

Salu2

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